¿Qué significan las tallas del camarón?
Guía para entender números como 16/20, 21/25 o 31/40.
Si alguna vez has comprado camarón y has visto números como 16/20, 21/25, 31/40 o 41/50, probablemente te hayas preguntado qué significan.
La respuesta es más sencilla de lo que parece: estos números indican aproximadamente cuántos camarones hay en una determinada unidad de peso.
En el sistema comercial basado en libras, por ejemplo, una talla 21/25 significa que hay entre 21 y 25 camarones por libra. Por eso existe una regla muy fácil de recordar: entre menor sea el número, más grande es el camarón.
Un camarón 16/20, por ejemplo, es más grande que uno 31/40.
Entonces, ¿qué talla debo comprar?
Depende principalmente de cómo lo quieras utilizar.
- 16/20 y 21/25: camarones grandes, ideales cuando quieres que el camarón sea protagonista del platillo, por ejemplo en brochetas, pastas, parrilla o cocteles.
- 26/30 y 31/40: tamaños muy versátiles para cocinar en casa. Funcionan bien en arroces, pastas, tacos, ceviches y una gran variedad de recetas.
- 41/50, 51/60 o menores: camarones más pequeños que funcionan especialmente bien como ingrediente en ensaladas, sopas, rellenos o preparaciones donde se combinan con otros alimentos.
Algo importante es que palabras como grande, jumbo o mediano pueden variar dependiendo de la marca o proveedor. El conteo numérico permite tener una referencia mucho más objetiva sobre el tamaño real del camarón.
¿Por qué cambia la talla cuando el camarón está pelado o cocido?
Porque la clasificación también depende de la presentación del producto.
Al retirar cabeza, cáscara o cocinar el camarón, su peso cambia. Por eso un camarón entero, uno pelado y uno cocido provenientes de la misma materia prima pueden terminar clasificados en conteos diferentes.
La próxima vez que compres camarón…
No busques solamente palabras como “grande” o “jumbo”. Busca la talla.
Menor número = camarón más grande. Mayor número = camarón más pequeño.
Entender la talla te permite comparar mejor productos, elegir el camarón adecuado para cada receta y saber realmente qué estás comprando.
En Todo Marisco creemos que mientras más información tenga el consumidor, mejores decisiones puede tomar frente al anaquel.
Fuente consultada: US Foods, guía de tallas de camarón.
Camarón: una proteína práctica, nutritiva y con gran rendimiento
Cuando pensamos en fuentes de proteína para nuestras comidas, probablemente lo primero que viene a la mente sea pollo, carne o pescado. Pero hay otra opción que puede ser mucho más práctica de lo que imaginamos: el camarón.
Además de ser versátil y fácil de incorporar a diferentes recetas, el camarón aporta una cantidad importante de proteína.
¿Cuánta proteína tiene el camarón?
De acuerdo con información nutricional publicada por la FDA para productos del mar cocidos, una porción de 84 gramos de camarón cocido aporta aproximadamente 21 gramos de proteína, con alrededor de 100 calorías y 1.5 gramos de grasa.
Eso equivale aproximadamente a 25 gramos de proteína por cada 100 gramos de camarón cocido.
La proteína es un nutrimento fundamental para el organismo: participa, entre otras funciones, en la formación y mantenimiento de músculos y otros tejidos.
Más proteína lista para usar
Pero hay otra ventaja que normalmente no consideramos cuando comparamos proteínas: el rendimiento real del producto que compramos.
Un producto puede pesar 500 gramos en el supermercado, pero eso no necesariamente significa que tendremos 500 gramos disponibles para servir en el plato.
En algunos alimentos debemos retirar huesos, piel, cabeza, cáscaras u otras partes antes de consumirlos. Otros pierden parte de su peso durante la cocción. Por eso es importante comparar no solamente el precio por kilo, sino también cuánto producto realmente terminaremos utilizando.
¿Qué pasa con el camarón cocido y pelado?
Ahí es donde la practicidad cambia por completo. Con un camarón pelado, desvenado y previamente cocido, gran parte del trabajo ya está hecho. No hay que:
- retirar cabeza;
- retirar cáscara;
- desvenar;
- cocinar desde cero.
En una presentación lista para consumir, prácticamente todo el producto que compras puede incorporarse directamente a tu platillo. Es una manera diferente de pensar el rendimiento: no solamente cuánto pesa el producto, sino cuánto de ese peso realmente llega a tu plato.
¿Y cuánto tiempo te ahorras?
También existe un rendimiento que pocas veces aparece en una etiqueta: el tiempo.
Tener camarón cocido fresco en el refrigerador permite preparar una comida en pocos minutos. Puedes abrir el empaque y agregarlo directamente a una ensalada, tostada, pasta fría, bowl, taco o coctel. Sin descongelar. Sin pelar. Sin cocinar.
Una proteína para todos los días
Durante muchos años, el camarón se ha asociado principalmente con restaurantes, vacaciones, Semana Santa o comidas especiales. Nosotros creemos que puede ser mucho más cotidiano: una proteína práctica, versátil y lista para transformar una comida sencilla en cuestión de minutos.
Abrir. Servir. Disfrutar. Así de sencillo puede ser comer más mariscos.
Fuente consultada: U.S. Food and Drug Administration (FDA), información nutricional de productos del mar cocidos.
5 recetas rápidas con camarón cocido fresco
Abre, sirve y listo.
¿Cuánto tardas en preparar una comida con camarón? Si el camarón ya viene pelado, desvenado y cocido, la respuesta puede ser: muy poco.
El camarón cocido fresco es una proteína especialmente práctica porque no necesitas descongelarlo, pelarlo ni cocinarlo desde cero. Abres el empaque y está listo para incorporar a tus platillos.
Aquí van cinco ideas para esos días en los que quieres comer rico sin pasar horas en la cocina.
1. Tostadas de camarón con aguacate
Necesitas camarón cocido fresco, tostadas, aguacate, jitomate, cebolla morada, cilantro, limón y salsa al gusto.
Pica jitomate, cebolla y cilantro. Agrega limón y mezcla con el camarón cocido. Sirve sobre las tostadas y termina con aguacate. Tiempo aproximado: 5 minutos.
2. Bowl de camarón estilo asiático
Necesitas camarón cocido, arroz blanco o integral, pepino, edamames, aguacate, ajonjolí, soya y limón.
Sirve una base de arroz, agrega los vegetales y coloca el camarón encima. Termina con un poco de soya, limón y ajonjolí. Puedes agregar sriracha o mayonesa picante si quieres darle más sabor.
3. Ensalada fresca de camarón
Una de las formas más sencillas de agregar proteína a una ensalada. Combina lechugas, pepino, jitomate cherry, aguacate, mango y camarón cocido.
Termina con limón, aceite de oliva y un poco de sal. No necesitas cocinar absolutamente nada.
4. Pasta al pesto con camarón
Prepara tu pasta favorita y agrega pesto. Cuando esté lista, incorpora el camarón cocido únicamente al final para calentarlo ligeramente.
La ventaja de utilizar camarón que ya está cocido es que no necesitas volver a cocinarlo. De hecho, calentarlo durante demasiado tiempo puede afectar su textura. En pocos minutos tienes una pasta completa y con proteína.
5. Tacos de camarón en minutos
Calienta tortillas. Agrega camarón cocido, aguacate, col morada y tu salsa favorita. Puedes terminar con limón, cilantro y un poco de mayonesa de chipotle. Eso es todo.
El secreto está en tener una proteína lista
Muchas veces lo que vuelve complicada una comida entre semana no es pensar qué preparar, sino tener que descongelar, limpiar y cocinar la proteína.
Por eso el camarón cocido fresco cambia la ecuación. Abres el empaque y está listo. Puedes convertirlo en tacos, tostadas, ensaladas, bowls, pastas, cocteles y muchas otras recetas.
Porque comer mariscos no tendría por qué ser complicado.
¿Qué es el glaseo del camarón y por qué importa al comparar precios?
Si compras camarón congelado probablemente hayas visto una capa de hielo alrededor del producto. Eso tiene un nombre: glaseo o glaze. Y entenderlo puede cambiar completamente la forma en la que comparas el precio de dos bolsas de camarón.
¿Qué es el glaseo?
El glaseo consiste en cubrir la superficie de un producto congelado con una capa de agua que posteriormente se congela.
Su utilización tiene una razón tecnológica válida: esa capa de hielo puede ayudar a proteger al producto de la deshidratación y de lo que comúnmente conocemos como freezer burn durante el almacenamiento congelado. La FDA reconoce que se trata de una práctica común dentro de la industria de productos del mar congelados.
Por lo tanto, el glaseo no es, por sí mismo, algo malo. Lo importante es entender cuánto hielo estás comprando y cuánto camarón realmente recibes.
Peso de la bolsa no siempre significa peso de camarón
Imagina dos productos aparentemente iguales. Los dos dicen pesar 1 kilogramo y tienen precios similares. Sin embargo, uno contiene una proporción importante de hielo adherido al producto. Cuando lo descongelas, la cantidad real de camarón disponible puede ser menor de lo que imaginabas.
Por eso, para comparar correctamente, el consumidor debería preguntarse cuánto está pagando por cada kilo de producto realmente aprovechable, y no únicamente cuánto cuesta la bolsa.
¿Por qué este tema es tan importante?
Porque un exceso de glaseo o contabilizar el hielo incorrectamente dentro del peso neto puede distorsionar la percepción de valor.
De hecho, en una revisión realizada en Estados Unidos entre 2022 y 2024 sobre determinados productos del mar congelados importados, la FDA encontró irregularidades de peso en 10 de las 28 muestras analizadas. La propia autoridad aclara que incluir indebidamente el peso del hielo dentro del peso neto constituye una forma de adulteración económica.
Esto no significa que todos los productos glaseados tengan un problema. Significa que el peso neto y la transparencia sobre lo que realmente recibe el consumidor importan.
¿Por qué en Todo Marisco hablamos de “100 % peso neto”?
Porque creemos que la comparación debe hacerse sobre el producto que realmente vas a consumir. En nuestras presentaciones desarrolladas bajo esta filosofía no utilizamos glaseo para incrementar el peso del producto.
Lo que buscamos es que puedas identificar claramente cuánto camarón estás comprando y cuánto terminará realmente en tu cocina. Por eso uno de los conceptos que más nos importa comunicar es:
100 % PESO NETO.
Entonces, ¿el camarón sin glaseo es mejor?
Depende del tipo de producto y del sistema de conservación. En productos congelados, el glaseo puede cumplir una función tecnológica legítima de protección. La diferencia está en la transparencia.
Como consumidor, lo importante es poder comparar:
- cuánto producto estás comprando;
- cuánto de ese peso corresponde realmente al camarón;
- en qué condiciones debe conservarse;
- y cuál es el rendimiento final que tendrás al prepararlo.
Porque el precio por kilo solamente sirve para comparar cuando realmente sabemos qué contiene ese kilo.
En Todo Marisco creemos que una mejor cultura de consumo empieza justamente ahí: entendiendo mejor lo que compramos.
Fuente consultada: U.S. Food and Drug Administration (FDA), sobre glaseo y peso neto en productos del mar congelados.
Camarón mexicano: por qué importa conocer su origen
Cuando compras camarón en el supermercado, probablemente revisas primero el tamaño, el precio o si viene crudo, cocido, congelado o fresco. Pero hay otra pregunta que vale la pena hacerse: ¿de dónde viene ese camarón?
México es un país con una importante industria pesquera y acuícola, y el camarón es una de sus especies protagonistas. Sin embargo, encontrar un producto empacado o comercializado por una empresa mexicana no necesariamente significa que el camarón haya sido producido en México.
Aprender a identificar el origen puede ayudarte a tomar una decisión de compra mejor informada y, al mismo tiempo, apoyar a la industria camaronera nacional.
México es un importante productor de camarón
De acuerdo con información de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), en 2024 la producción acuícola nacional alcanzó 349,526 toneladas, un crecimiento de 15 % respecto de 2023, y el camarón se encontró entre las principales especies cultivadas del país.
Además, cifras preliminares de Conapesca con corte al 30 de noviembre de 2024 reportaron 273,940 toneladas de camarón provenientes de la actividad acuícola y 36,732 toneladas de camarón de captura.
Estados como Sonora y Sinaloa tienen además una participación especialmente importante dentro de la actividad acuícola nacional.
¿Qué significa que un camarón sea mexicano?
En términos sencillos, cuando hablamos de camarón mexicano nos referimos al camarón cuyo origen productivo está en México: ya sea obtenido mediante pesca o cultivado mediante acuacultura en territorio nacional.
Esto es diferente de que el producto simplemente haya sido:
- empacado en México;
- procesado en México;
- distribuido por una empresa mexicana;
- o vendido bajo una marca mexicana.
Un camarón puede haber sido producido en otro país y posteriormente importado, procesado o empacado en México. Por eso el lugar donde se empaca un alimento y el país de origen de la materia prima no son necesariamente lo mismo.
Camarón mexicano vs. camarón empacado en México
Esta diferencia puede pasar fácilmente desapercibida frente al anaquel. Imagina dos empaques de camarón: ambos fueron empacados en México, ambos tienen etiquetas en español y ambos son comercializados por empresas mexicanas. Sin embargo, uno puede contener camarón producido en México y el otro camarón proveniente de otro país.
Ninguna de estas características hace automáticamente que un producto sea bueno o malo. Pero si tu intención como consumidor es apoyar la producción mexicana, entonces es importante ir un paso más allá y revisar el origen.
¿Cómo saber si el camarón que compras es mexicano?
La información del empaque puede darte varias pistas. Cuando compres camarón preenvasado, busca:
- País de origen. Es la referencia más importante para conocer dónde se produjo el alimento.
- Productor o responsable del producto. Permite identificar quién participa en su comercialización.
- Lote. Es una pieza importante para la trazabilidad del producto.
- Información de conservación y caducidad. Especialmente importante cuando hablamos de pescados y mariscos.
También vale la pena preferir marcas que comuniquen de manera clara de dónde proviene su camarón y cómo llega hasta el consumidor.
¿Por qué elegir camarón mexicano?
Detrás del camarón existen productores acuícolas, pescadores, procesadores, transportistas, plantas, distribuidores y muchas otras actividades económicas. Cuando aumenta la demanda por producto nacional, también aumenta el valor que puede permanecer dentro de esa cadena.
El camarón es una de las especies relevantes de la acuacultura mexicana. Su producción forma parte de una actividad desarrollada especialmente en estados costeros del país y representa una fuente de actividad económica para distintas comunidades y empresas.
Cada vez más consumidores quieren saber qué hay detrás de sus alimentos. No solamente cuánto cuesta, también de dónde viene, quién lo produjo y qué recorrido hizo antes de llegar a su refrigerador.
No tiene que ser solamente para ocasiones especiales
Durante mucho tiempo, el camarón se ha relacionado con vacaciones, restaurantes, Semana Santa o comidas especiales. Pero puede ser también una proteína cotidiana: tacos, ensaladas, pastas, bowls, tostadas, arroces, ceviches, cocteles y comidas rápidas entre semana.
Y cuando elegimos camarón mexicano, podemos combinar practicidad y sabor con el apoyo a una cadena productiva nacional.
El origen también debería formar parte de tu decisión de compra
En el supermercado solemos comparar marcas, precios y tamaños. Quizá también deberíamos comenzar a comparar orígenes.
¿Este camarón realmente es mexicano o solamente fue empacado en México?
Es una diferencia pequeña en la etiqueta, pero importante cuando queremos conocer mejor lo que comemos. En Todo Marisco queremos ayudar a que el consumidor mexicano conozca mejor esta categoría.
Fuentes consultadas: Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), cifras de producción acuícola y pesquera 2024.